De forma reciente los museos, al igual que la disciplina histórico-artística, salen al rescate de los olvidados, de aquellos receptores y emisores del arte y del patrimonio que por circunstancias sociales, históricas y políticas han sufrido situaciones de injusticia y desigualdad. De esta manera, se intenta demostrar que es posible combatir los silencios, superar la marginación y convertirla en una fórmula activa de pertenencia e identificación con la institución museística, para que el museo sea de todos y para todos.
Los seis artículos que componen el monográfico giran en torno a tres conceptos diferentes, estrechamente vinculados a la temática, tratándose de «emigración», «género» y «exclusión social». Cada uno de los autores se enfrenta a un caso distinto, pero todos ellos se unen bajo un mismo propósito: demostrar el papel que juega el museo y el patrimonio para favorecer la visibilidad de una población que, hasta hace poco, carecía de iniciativas culturales, o bien del reconocimiento académico merecido. Es decir, museo y patrimonio son las claves para la configuración de un estado social más justo, igualitario y democrático, que vele porque la palabra «discriminación» sea reemplazada por la de «igualdad» y «oportunidad».
El número lo completan dos artículos de temática libre y cinco reseñas.