La envidia, mal sagrado: María Zambrano y Melanie Klein
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Si envidia puede haber sea entre hombres, sea entre mujeres, sea de los hombres a las mujeres, sea de estas últimas a los primeros (la envidia del pene, tan destacada por el psicoanálisis freudiano), considero, sin embargo, que la forma de envidia más venenosa y destructiva es la que afecta a la relación entre mujeres: pues aquí hay algo ilimitado y sin fondo que deriva de la relación femenina con la madre. No está la diferencia sexual para hacer, de alguna manera, de línea divisoria que marque distancia: por el contrario, la gran cercanía –el ser mujer, del mismo sexo que la madre– propicia una confusión entre una y otra que se convierte en campo de cultivo de una envidia que desemboca con frecuencia en lo ilimitado. Me detendré en la pasión triste de la envidia entre mujeres partiendo de dos concepciones de la envidia, una de corte filosófico y la otra de estilo psicoanalítico, elaboradas por dos autoras, María Zambrano y Melanie Klein. Expondré primero las dos teorías y explicitaré luego, a la luz de estas concepciones, algunas de las dinámicas que afectan específicamente a la envidia entre mujeres. Personalmente considero que una mujer, para crecer y cultivar su personalidad adulta, tiene efectivamente que conservar una relación interna con la figura materna, pero debe también alejarse de ella, contratar las condiciones de su libertad y correr el riesgo de su singularidad, afrontando las travesías de un itinerario cuyas coordenadas no han sido dadas por adelantado ni son reconducibles a un modelo materno. El aflorar de la envidia en algunos nudos de este itinerario forma parte de los riesgos del proceso de individuación. La envidia más negativa es la que nos desvía de nuestro camino. Recuperar la dirección justa de nuestro camino es la premisa para poder recuperar la admiración que subyace en la envidia positiva, esa en la que la otra que nos hace de espejo nos presenta un camino que es ya íntimamente nuestro: entonces la envidia se puede transformar en emulación, en un juego de espejos al alza y no a la baja.
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